Menos impuestos para los ricos, más presión para el Monotributista
- Equipo de HolaSalta!

- 31 ene 2025
- 2 Min. de lectura
A partir del 1 de febrero, la Administración de Recursos de Contribución y Armonización (ARCA), el organismo que reemplazó a la AFIP, implementará un aumento del 21% en el impuesto integrado del monotributo, así como en los aportes jubilatorios y a la obra social.

En paralelo, el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, anunció una reducción de impuestos para la compra de vehículos cuyo valor oscila entre los $41 y $75 millones.
Más presión fiscal sobre monotributistas y trabajadores
Mientras la posibilidad de una reforma tributaria progresiva sigue postergada, el Gobierno refuerza la carga fiscal sobre los sectores de menores ingresos. Trabajadores en relación de dependencia, jubilados, trabajadores informales y autónomos verán encarecidas sus contribuciones, afectando directamente su ya deteriorado poder adquisitivo.
A pesar de estos ajustes, ARCA reducirá en un 40% su plantilla de empleados, limitando su capacidad de fiscalización sobre la evasión tributaria de grandes empresas y patrimonios.
Por otro lado, la actualización de las escalas del monotributo responde a la inflación acumulada entre mediados de 2024 y enero de 2025. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), hasta octubre de 2024 más de 2 millones de personas dependían del monotributo como su principal fuente de ingresos.
Además, la reforma laboral incluida en la Ley Bases introduce la figura de "colaboradores" en el monotributo, permitiendo a los empleadores contratar hasta tres trabajadores bajo este régimen, lo que podría incrementar la precarización laboral al reemplazar empleos formales con monotributistas.
Menos impuestos para autos de alta gama
En un intento por impulsar la demanda en el mercado automotor y fortalecer las reservas en dólares, Caputo anunció la eliminación del impuesto interno del 20% para los autos de entre $41 y $75 millones.
Para los vehículos de más de $75 millones, el gravamen se reducirá del 35% al 18%, lo que según estimaciones oficiales podría reducir entre un 15% y 20% su precio de venta.
Además, el Gobierno eliminará los aranceles para la importación de autos eléctricos e híbridos de bajo costo con un cupo anual de 50.000 unidades. También se eliminará el impuesto interno del 20% para motos valuadas entre $15 y $23 millones.
Un modelo que beneficia a los sectores más ricos
Aunque el Gobierno argumenta que la reducción impositiva busca modernizar el parque automotor y fomentar la inversión, la disparidad en la distribución de la carga fiscal ha generado fuertes críticas. Mientras los sectores populares deben afrontar incrementos en sus contribuciones, los más privilegiados reciben un alivio tributario que les facilita la compra de vehículos de lujo.
En un contexto de alta inflación y caída del consumo, la pregunta sigue en el aire: ¿Estas medidas lograrán reactivar la economía o, como ha ocurrido en gobiernos liberales anteriores, solo beneficiarán a quienes ya concentran la riqueza? Dejá tu opinión en los comentarios.



































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