Condenados por cometer ciberestafas millonarias con tarjetas de terceros en un corralón
- Equipo de HolaSalta!
- hace 5 horas
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La maniobra incluyó 17 operaciones comerciales realizadas entre el 5 y el 29 de abril de 2024, por un monto cercano a los 11 millones, suma que la empresa advirtió como posible perjuicio integral en función del avance de los reclamos bancarios y el desconocimiento de las compras.

La fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia en feria, Sofía Cornejo, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado para un hombre de 27 años como autor del delito de estafa por uso indebido de tarjeta de crédito, previsto en el artículo 173 inciso 15 del Código Penal y contra un hombre de 33 años como partícipe secundario del mismo delito.
La jueza del distrito Centro en feria, Gabriela González, luego de recibir la confesión de los acusados y con el acuerdo de las partes, condenó al autor a la pena de 3 años de prisión de ejecución condicional y al partícipe secundario a la pena de 1 año de prisión condicional. Ambos deberán observar el cumplimiento de reglas de conducta. Además se logró la reparación del daño causado.
El pasado 29 de abril, la apoderada de un corralón de avenida Chile presentó una denuncia manifestando que ese día tomó conocimiento de una comunicación efectuada al número de reclamos de la empresa, donde un hombre informó haber observado un consumo en su tarjeta de crédito por el monto de un millón de pesos, el cual no realizó, por lo que deseaba dejar asentado el reclamo y desconocer la compra.
Desde la empresa se inició una verificación general en el sistema de ventas, observando que el principal acusado realizó al menos 17 operaciones comerciales por montos millonarios, utilizando tarjetas de crédito o débito, cuyos pagos luego fueron desconocidos por los verdaderos titulares.
Los materiales adquiridos —principalmente cemento y otros insumos de construcción, además de electrodomésticos— fueron retirados por terceros mediante fletes y distribuidos en distintos domicilios y pequeños corralones de la ciudad, para su posterior reventa.
Las tareas investigativas permitieron establecer el modus operandi, identificar a los imputados, vincular líneas telefónicas y dispositivos móviles utilizados para la maniobra, y determinar la participación de cada uno en el circuito de compra, retiro y reducción del material.






























