Chile y Bolivia se enfrentan nuevamente en la Corte de La Haya por las aguas del Silala

Chile y Bolivia se enfrentarán nuevamente desde mañana en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, esta vez sobre las aguas del Silala, un río internacional para los chilenos y para los bolivianos un afluente que nace de manantiales que estén en su territorio.

Chile solicita a la CIJ que declare el Silala un río internacional de cauce sucesivo y de uso de aguas compartidas, mientras que Bolivia sostiene que es un afluente que nace en su territorio en manantiales y en aguas subterráneas y exige a Chile el pago por el uso de estas aguas. Con esta demanda, Chile "resguarda sus derechos de uso sobre las aguas del río Silala" ante la postura de Bolivia de "que era dueña del 100% de sus aguas", según un documento de la Cancillería de Chile, informó la agencia de noticias AFP. Los alegatos se iniciarán el viernes y concluirán el 14 de abril, pero la CIJ no tiene un plazo definido para entregar su fallo final. Este caso se remonta a 2016, cuando Chile presentó sorpresivamente una demanda por las aguas del Silala, en medio de otro diferendo entre ambos países en la CIJ en el que La Paz pedía obligar a Santiago a negociar una salida soberana al mar, solicitud que fue rechazado por el tribunal en octubre de 2018. Este nuevo enfrentamiento ocurre luego que Chile aceptara el pago del 50% del uso de las aguas en un preacuerdo alcanzado con Bolivia en mayo de 2009. Pero en 2011, Bolivia planteó que el pago fuera desde la concesión de las aguas a Chile a principios del siglo XX, reconociendo una deuda histórica. Además, Chile reaccionó a la acusación que en 2015 le lanzó el gobierno del entonces presidente Evo Morales de que "robaba" las aguas de este río, en el marco de una estrategia para mostrarlo internacionalmente como un "Estado abusador". En agosto de 2018, Bolivia presentó sus argumentos a la demanda chilena y "contrademandó" al país en la misma causa, afirmando que una parte importante del flujo de agua que corre hacia Chile es de carácter artificial y que debe pagar por su uso. Chile pide a la CIJ que declare el Silala un río internacional y estipule su uso "equitativo y razonable". Los chilenos argumentan que, por efecto de la pendiente natural, el agua que usa no impacta a Bolivia. "Por efecto de la gravedad el agua sólo puede fluir hacia territorio chileno", asegura el texto de Cancillería. El proceso en la CIJ ocurre solo tres semanas después de que el izquierdista Gabriel Boric asumiera la presidencia de Chile. "El ya está al tanto de los alegatos de Chile" y observará la intervención chilena en la Cancillería, aseguró la canciller Antonia Urrejola al medio Emol. Chile y Bolivia carecen de relaciones diplomáticas desde 1978, tras infructuosas negociaciones por resolver la demanda marítima boliviana. El Silala tiene una extensión de 10 km, seis de los cuales cruzan a territorio chileno. El 37% del agua del Silala, Chile la destina a abastecer la ciudad de Antofagasta y el resto lo usa en la minería del cobre, metal del que es el principal productor mundial.