Boca se sacude con un nuevo caso de violencia de género
- Equipo de HolaSalta!

- 14 abr 2022
- 6 Min. de lectura
Boca Juniors quedó inmerso en un nuevo caso de violencia de género protagonizado por un futbolista de su plantel profesional, esta vez Eduardo Salvio, quien se expuso a una dura sanción por parte del club luego de atropellar a su expareja con su auto y huir del lugar del incidente en el barrio porteño de Puerto Madero.

El hecho ocurrido durante la madrugada en la intersección de las calles Juana Manso y Azucena Villaflor alteró una semana en la que Boca había encontrado cierta tranquilidad después de su victoria sobre Always Ready de Bolivia (2-0) en la fase de grupos de la Copa Libertadores.
Salvio, de 31 años, no acudió esta mañana al Centro de Entrenamiento de la localidad de Ezeiza por consejo dirigencial y se esperaba se presentación en la fiscalía porteña para "acreditar su inocencia", adelantó su abogado Mariano Cúneo Libarona.
Una cámara de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires comprobó que el futbolista, denunciado por violencia de género, arrastró a su expareja colgada de la puerta del acompañante de su vehículo, luego de mantener una discusión en la puerta de su domicilio.
Las imágenes viralizadas registraron el momento en que el jugador de Boca realiza una peligrosa maniobra para escapar de la mujer (Magalí Aravena), que lo había alcanzado en otro automóvil para recriminarle presuntamente que se encontrara con otra mujer días después de haberse separado.
Mientras la mujer intentaba abrir la puerta del acompañante, el auto referido en la denuncia policial como un Mercedes Benz A250 dio marcha atrás para ganar radio de giro y luego avanzó hacia la derecha, momento en el que arrastró con su vehículo a la víctima.
El titular del SAME, Alberto Crescenti, confirmó en declaraciones periodísticas que los médicos llegados al lugar constataron "un traumatismo mínimo del miembro inferior de una de las piernas" de la mujer, "que no requirió traslado por ambulancia".
Boca emitió esta tarde un comunicado oficial en el que se puso a disposición de la víctima y la Justicia para el esclarecimiento del caso y con el que ratificó su compromiso absoluto en cuestiones de género e igualdad.
Tras la agresión sobre su expareja, Salvio se expone a sanciones como la "amonestación, suspensión, cesantía y expulsión" de Boca, según lo previsto en el protocolo elaborado por el Departamento de Inclusión e Igualdad.
Esa norma interna contempla "todos los hechos de violencia en razón de género que se produzcan dentro de las instalaciones del club o que afecten a éste, como así también todas las personas, sin necesidad de distinguir el tipo de modalidad que los vincule con la institución".
El protocolo regula "los comportamientos, acciones, omisiones y conductas realizadas por sus autoridades, dirigentes, asociados, asistentes, invitados, participantes, deportistas, auxiliares, empleados/as, terceros/as que presten servicios permanentes o temporales, gratuitos u onerosos, que colaboren con la institución, que se encuentren en la institución o en cualquiera de los ámbitos de aplicación y/o cualquier otra persona que se reconozca afectada en el ámbito de la institución o que afecten al mismo".
Las situaciones de violencia reconocidas por ese reglamento alcanzan el ámbito físico, psicológico, sexual, económico y patrimonial y simbólico. Entre las modalidades de violencias especificadas, una prevista en el artículo 6, inciso G, encuadraría en lo sucedido esta madrugada en Puerto Madero: * Violencia contra las mujeres en el espacio público: aquella ejercida contra las mujeres por una o más personas, en lugares públicos o de acceso público, como medios de transporte o centros comerciales, a través de conductas o expresiones verbales o no verbales, con connotación sexual, que afecten o dañen su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o permanencia y/o generen un ambiente hostil u ofensivo. Salvio se convirtió en el tercer futbolista de Boca con una denuncia judicial en curso por violencia de género y el primero desde que el club divulgó el Protocolo de Prevención y Acción Institucional, en septiembre del año pasado, por impulso de la titular del Departamento de Inclusión e Igualdad, Adriana Bravo, hoy también vicepresidenta tercera de la entidad. Los casos más resonantes fueron los vinculados a los delanteros Sebastián Villa y Cristian Pavón, en los que el club demoró en intervenir aduciendo falta de herramientas institucionales. "Fueron situaciones que se manejaron a través de la Justicia. En ese momento no teníamos un protocolo activo", justificó Adriana Bravo, vicepresidenta tercera de Boca, en una reciente entrevista con Télam. El colombiano Villa enfrenta una causa que el juez de garantías de Lomas de Zamora, Javier Maffucci Moore, resolvió elevar a juicio oral el año pasado por violencia de género contra su expareja, Daniela Cortés, quien lo denunció en abril de 2020. Pavón, por su parte, fue imputado por la Justicia de Córdoba, su provincia natal, por el presunto delito de "abuso sexual con acceso carnal" contra la denunciante, Marisol Doyle, por un hecho ocurrido en la localidad de Alta Gracia, en noviembre de 2019. Entretanto, el arquero Agustín Rossi también tiene antecedentes por lesiones a su expareja Bábara Segovia, provocadas antes de su llegada al club a principios de 2017 cuando todavía era futbolista de Defensa y Justicia, donde militó el año anterior. Por último, el lateral colombiano Frank Fabra fue investigado al igual que sus compatriotas Edwin Cardona y Wilmar Barrios en una causa por lesiones leves, amenazas, presunto abuso sexual y privación ilegítima de la libertad sobre dos mujeres con que habían estado en un departamento de Puerto Madero, en enero de 2018. La jueza de instrucción María Alejandra Provítola, exsecretaria del fiscal federal Carlos Stornelli, dictó el sobreseimiento de los tres jugadores un año después.
Casos
Sebastián Villa
El más conocido es el del colombiano Sebastián Villa. En abril de 2020, la entonces pareja del jugador, Daniela Cortés realizó una publicación en una red social en la cual señaló que al futbolista como un "maltratador tanto físico como psicológico". Cortés acompañó el posteo con fotos y videos de las lesiones que le habría provocado Villa: en las imágenes, se la ve ensangrentada y lastimada.
"Hago esto por miedo porque este hombre, a quien se lo ve en redes o prensa como si fuera un hombre sabio y habla con madurez, pero la realidad es otra. Un maltratador tanto físico como psicológico, y mucha gente está de testigo. No entiendo una persona 'profesional' como es capaz de hacer tanto daño y que porque tiene malas amistades solo se dedica a amenazar y humillar", añadió.
Aunque el futbolista fue citado ante la justicia, él y Cortés llegaron a un acuerdo económico en el litigio civil. Durante la indagatoria el delantero negó haber golpeado a su expareja y sostuvo que "quizás" las lesiones fueron "provocadas por el botox que ella usaba".
Villa continúa en el plantel que dirige Sebastián Battaglia.
Wilmar Barrios y Edwin Cardona
En 2018, Wilmar Barrios y Edwin Cardona fueron denunciados ante la justicia por dos mujeres que contaron que los jugadores las golpearon, maltrataron y encerraron. Ellas relataron que ambos, además, les ofrecieron dinero a cambio de que no se presentaran ante la justicia.
Según la denuncia presentada por las víctimas, las mujeres fueron al departamento en una camioneta junto con Cardona, Barrios y un amigo de ellos llamado Sebastián. Una vez en el inmueble, Cardona se enojó con ellas porque “no hacían lo que el quería”, mientras que Barrios, quien en un momento tuvo una cuchilla en la cintura, agredió con un “cachetazo y patadas” a una de ellas. Ante esa situación, las mujeres se quisieron ir del departamento, y fue entonces cuando Barrios agarró a una de ellas por la espalda y trabó el ascensor para que no pudieran irse. En el departamento estaba también presente otro futbolista de Boca, Frank Fabra, quien no habría participado de los abusos pero fue testigo de todo lo que ocurrió.
Los tres futbolistas fueron desafectados brevemente del plantel dirigido en ese momento por Guillermo Barros Schelotto y el entonces presidente de la institución, Daniel Angelici, aseguró que en caso de que se comprobara lo que se denunció tomaría “sanciones durísimas” contra ambos futbolistas.
Pero la promesa de Angelici duró poco. El exdirigente respaldó a los jugadores y llegó a afirmar que creía “en la presunción de inocencia” porque “cualquiera te puede denunciar” y “denuncias hay miles todos los días”.
Hoy Cardona juega en Racing y Barrios en el Zenit de San Petersburgo.
Junior Benítez
El exdelantero de Boca Oscar Junior Benítez fue detenido en enero de este año, imputado por el delito de violación de domicilio, amenazas, lesiones y resistencia a la autoridad, tras protagonizar un episodio de violencia.
El futbolista de 29 años golpeó en el rostro a su exsuegro, Juan Carlos Ayala, cuando asistió en localidad bonaerense de Adrogué, en busca de su expareja. Según denunció Ayala, su hija era víctima de violencia de género pero no había podido formalizar la denuncia.
Cristian Pavón
Cristian Pavón fue denunciado en enero de 2021. El delantero fue acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal en la fiscalía de Alta Gracia, Córdoba.
Lo denunció Gisela Marisol Doyle, quien además hizo público el caso a través de las redes sociales. El futbolista se presentó ante la Justicia y negó el hecho.



































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