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Personal médico atiende a presos con casos sospechosos de coronavirus, tras motín en Bolivia

Personal sanitario del departamento boliviano de Santa Cruz ingresó hoy a la cárcel de Palmasola, la mayor y más conflictiva de Bolivia, para atender posibles casos del nuevo coronavirus en el recinto, donde tuvo lugar anoche un motín para reclamar medidas tras la muerte sospechosa por coronavirus de tres presos.

Ante el temor a un brote dentro del penal, decenas de prisioneros protestaron anoche para exigir atención médica y mayor prevención ante la pandemia, así como una agilización de los procesos penales, en una protesta tensa pero que no necesitó de intervención policial. Entre el pasado viernes y ayer, tres reclusos fallecieron con probables síntomas de Covid-19, el último frente a la puerta de un hospital esperando a ser atendido, lo que desató las alarmas en Palmasola. Este mediodía un grupo de ocho médicos del Servicio Departamental de Salud ingresaron a la prisión para hacer una evaluación de los internos que tuvieron contacto con los fallecidos, informó el secretario de Gobierno de Santa Cruz, Vladimir Peña, quien confirmó que uno de ellos dio positivo por coronavirus. El funcionario explicó, además, que se activó un plan de contingencia en la prisión, la más poblada de Bolivia con más de 5.000 presos, y precisó que se deben tomar otras medidas "más allá de lo sanitario", en referencia al indulto humanitario para descongestionar la cárcel, reportó el diario El Deber. Unas medidas que se suman a las ya anunciadas por la Dirección de Régimen Penitenciario, que dispuso el aislamiento, la fumigación y la desinfección de Palmasola, así como el refuerzo de las medidas de bioseguridad para el personal penitenciario y administrativo, entre otras. Pese a estos anuncios, numerosos familiares de los internos se acercaron hoy al penal, preocupados por la situación de sus allegados. "Nadie los atienden, están esperando y ya tienen todos los síntomas, yo pido por favor que los saquen a ellos para que sean atendidos, están al borde de la muerte", lamentó una mujer, citada por el periódico Página Siete. También una abogada denunció que su cliente estaba "en riesgo" porque presentaba síntomas y nadie se hacía cargo de su situación. Desde marzo pasado, cuando se confirmaron los primeros casos de Covid-19 en Bolivia, están restringidas las visitas a las prisiones para evitar la propagación del virus, aunque sí está permitido el ingreso de alimentos. El pasado mes, el gobierno boliviano decretó un indulto y amnistía por razones humanitarias a personas que tienen más de 58 años que no hayan cometido violación a niños ni feminicidios, pero las diligencias se han demorado. Según datos de la Asociación de Víctimas Judiciales en Santa Cruz, el 70% de los prisioneros de la cárcel de Palmasola cumple detención preventiva. “El 70% de la gente que está en el centro de rehabilitación Palmasola está con detención preventiva y sólo el 30% tiene la sentencia ejecutoriada. Entonces se hizo la solicitud de que el sistema judicial pueda acelerar todos estos procesos”, dijo una responsable de la asociación. Reclamos similares fueron hechos por representantes de los internos, quienes afirmaron que muchas personas tienen sus sentencias concluidas y otros pueden llegar a un trámite de redención. "Estamos pidiendo celeridad”, señaló uno de ellos citado por el diario Página Siete. Desde hace años, los penales bolivianos arrastran problemas como el hacinamiento causado por la tardanza de los procesos judiciales. Los datos más recientes de la dirección del Régimen Penitenciario señalan que en Bolivia hay 18.108 personas privadas de libertad, de las cuales 6.423 cuentan con sentencia y 11.685 están con detención preventiva. Bolivia, que está en cuarentena desde marzo pasado, registra 122 muertes y 2.831 casos confirmados por la pandemia de coronavirus.

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