VUELTA-A-FASE-2_DNI-320x50.gif

La historia del turco detenido: le tiraron balas de gomas, casi lo deportan y era inocente

Se trata de Anil Baran, de 27 años, que fue detenido en las cercanías del Congreo durante el debate de la Ley de Presupuesto; ahora libre de culpa y cargo, cuenta su historia.

Todo pasó muy rápido el 25 de octubre pasado. Él paseaba por Buenos Aires mientras se dirigía a la embajada de Turquía para terminar un trámite. A un par de cuadras, la masiva movilización contra la Ley de Presupuesto que se estaba tratando en el Congreso se desbandó y la policía empezó a buscar culpables. De repente, un grupo de uniformados lo divisó y lo empezó a seguir.


Anil Barán, de 27 años, nunca había sido perseguido por agentes de seguridad, por eso se asustó y empezó a caminar más rápido. Le tiraron dos balas de gomas por la espalda, lo tiraron al piso, lo ataron de manos y se lo llevaron detenido por los desmanes.



Un día después del hecho, en una conferencia de prensa, dos ministros pidieron que se haga un juicio abreviado para deportar a los cuatro extranjeros que formaban parte de la lista de 26 detenidos. Incluso, Patricia Bullrich disparó: “Lo más probable es que sean echados del país” y en ese momento la causa empezó a moverse.


“Nos presentamos, fuimos a pedir el video de las cámaras de seguridad donde, supuestamente, yo estaba y no había ningún video. Nunca hubo un video. Era todo mentira”, cuenta Barán a Diario Popular. Esta semana se conoció que la causa de él, la del paraguayo Luis Fretes y la de los venezolanos Felipe y Víctor Uleo, de 31 y 21 años respectivamente, van a quedar archivadas porque ellos no hicieron nada.


-¿Te preocupaste en algún momento cuando te detuvieron?

Sí, porque se dijeron muchas cosas de mí. No estaba tan preocupado por mí, porque de última me iba. Pero yo pensaba en mi novia. Estaba preocupado por la familia, mis amigos. Yo pensaba en ellos. Nunca imaginé que me iban a decir que era parte de un grupo que iba a hacer algo contra el G-20. Mezclaron todo. Me stalkearon las redes sociales para sacar cosas mías, algunos gustos. Del Che, de Cristina o de lo que sea. Ahí empezaron a mezclar. Sí, había ido a marchas pero porque lo creo. Por suerte me ayudaron algunos amigos, también me ayudó Correpi.



-¿Te dijeron algo a partir de la detención y de lo que habían dicho de vos?

Las noticias siempre fueron raras. Varios grupos decían cosas de mí, mentían. Y... La verdad que son unos forros. Después de esto me amenazaron un montón. Hubo gente que me dijo de todo, en vivo y por redes sociales. Yo sé que había algunos que eran trolls, pero mucha gente me lo decía de verdad y en la cara. Nunca supe por qué.


-¿Y en el día a día?

Yo vivo en Villa María. Acá pueden ser un poco conservadores. Pero igual yo sé que tengo amigos que me quieren. Ahora también hay gente que me mira o se frena cuando está hablando porque llego yo. Obvio que me afectó. También es difícil para trabajar. Antes de ese día nunca había pasado nada, pero la verdad que ahora me afectó mucho todo lo que pasó.


Barán llegó a Argentina hace tres años. Llegó al país por un amigo que ahora vive en Buenos Aires. Arribó al país con ganas de estudiar y aprender el idioma. Primero se iba a quedar por un año, pero con el correr del tiempo conoció a la que, ahora, llama como “su compañera”. Viven juntos en Córdoba. A él nunca le gustó Capital Federal. Prefiere los lugares tranquilos porque la inmensidad de la ciudad lo hace acordar a Estambul.


-¿Te vas a ir?

No, tengo ganas de quedarme en el país, aunque mucha gente me dice que me cuide.


-¿Qué significa eso?

Me dicen que me cuide, que no vaya a marchas. Pero la verdad es que es al revés, ahora voy a ir más. Estoy tranquilo con eso. Creo que después de lo que pasó es el momento de defender mis derechos y los de los otros. Porque le puede pasar a cualquiera.

VUELTA-A-FASE-2_RECOMENDACIONES---320x50
HolaSalta