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Franco Macri y el apoyo al kirchnerismo y La Cámpora

Hubo un tiempo en el padre del Presidente de la Nación no se imaginaba a su hijo al frente del Poder Ejecutivo y, en más de una oportunidad, reconoció su adhesión al Frente para la Victoria.

Cambiante. Así era la relación entre Franco Macri y Mauricio Macri. Incluso, el empresario no tenía pudor en declarar en contra de las aspiraciones presidenciales de su hijo y cuestionar su desempeño al frente de los negocios familiares. Diferencias que durante un tiempo los llevaron a un distanciamiento inevitable y casi irreparable.


“La decisión de Kirchner fue que volviera la industria. Ese es el mayor mérito de este gobierno: tratar de reindustrializar el país”, definió el ejecutivo italiano nacionalizado en 2014. Y es que como ningún otro peso pesado, Franco fue fundamental en las gestiones que el gobierno del Frente para la Victoria entabló en China y se convirtió en un pilar de sus mandatos.


Esa suerte de sociedad entre el empresario y el poder lo llevó a apoyar públicamente a Néstor Kirchner y a Cristina Fernández de Kirchner en más de una oportunidad. A tal punto que su posición ni siquiera franqueó cuando su hijo se presentó como la cara más fuerte de la oposición. “Creo que tiene que seguir el partido, con los jugadores y criterios del kirchnerismo. Si no, estamos queriendo refundar el país a cada rato".


En este sentido, la declaración que generó más ruido fue su aval a Daniel Scioli en las últimas elecciones: "Es un candidato que ha ido mostrando hechos positivos. Si digo lo que realmente desearía, me van a matar, pero lo digo igual: para mí, el nuevo presidente tiene que salir de La Cámpora".


"Mauricio tiene la mente de un presidente, pero no el corazón. Es una vocación. Ser presidente de un país es renunciar a su propia vida, y eso es algo que nunca le pediría a un hijo”, se animó a declarar al diario La Nación con una mezcla de sentimientos.


Esta honestidad brutal lo llevó a confrontación con el actual Presidente de la Nación, quien nunca dejó de evidenciar su desazón al respecto. “Duele que mi padre haya tomado una posición pública innecesaria, podría haberse ahorrado esos comentarios. Nunca estuvo de acuerdo con que me dedique a la política. Tiene 80 años, a esta altura no le puedo andar diciendo qué es lo que tiene que hacer. Pero por respeto a mis hijos, lo que le tenga que decir lo haré personalmente”, confesó en una entrevista concedida a Noticias.

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