El Presidente anunció el envío al Congreso de un proyecto de reforma de la Ley de Inteligencia

El presidente Alberto Fernández anunció hoy el envío al Congreso de un proyecto para crear una nueva ley de Inteligencia, dijo que el acompañamiento de los legisladores es "indispensable" para institucionalizar las reformas y destacó que en su gestión se puso fin a las "escuchas o seguimientos ilegales".

"Cuando asumí la Presidencia me comprometí a terminar con los sótanos de la democracia prometiendo que nunca más esas prácticas oscuras pondrían en riesgo la institucionalidad", resaltó el presidente en su discurso ante la Asamblea Legislativa. Este proyecto de ley, según un borrador al que accedió Télam, tendrá como eje que la información de inteligencia deba producirse en un marco de legalidad, con una mínima intervención, proporcional a su importancia, con control, transparencia, especialización y perspectiva de género. "Puse fin a las escuchas o seguimientos ilegales a dirigentes opositores, a sus familiares o a sus representantes jurídicos. En síntesis, dije nunca más a esos sótanos que propusimos desmantelar y por eso los desmantelamos", remarcó este mediodía Fernández para contrastar su política en materia de inteligencia con la acción llevada adelante en ese ámbito durante la gestión de Mauricio Macri. Una de las primeras decisiones del Presidente al iniciar su mandato fue intervenir la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), en la convicción de que aquel organismo estaba corrupto. Desde ese momento el nuevo Gobierno anunció que buscaría terminar con el armado de causas judiciales desde las usinas de inteligencia, e impedir la utilización del espionaje como vía de coacción para los opositores. "Tenemos la decisión irreversible de terminar para siempre, para siempre, con los sótanos de la democracia", había dicho Fernández en la apertura legislativa del 2020. La iniciativa que prepara el Ejecutivo se comenzó a delinear en la actual intervención de la AFI, donde elaboraron el borrador con una serie de reformas para el funcionamiento de la exSIDE. El oficialismo propone, entre otros cambios, el control de la AFI por parte de los tres poderes del Estado: en primer lugar, el Congreso, con su actual Bicameral de seguimiento de los organismos y la actividad de inteligencia; luego el Poder Judicial, por intermedio del juez federal de CABA del fuero penal de turno, que deberá autorizar las actividades de inteligencia en un lapso determinado (para evitar de ese modo el 'forum shopping'); y finalmente el Poder Ejecutivo, a partir de un 'Plan de Inteligencia' que será acordado por un Consejo Interministerial de Inteligencia conformado por los titulares de la propia AFI y las carteras de Seguridad, Defensa y Relaciones Exteriores. Además, según el borrador que circula en el Gobierno, la AFI comenzará a ser auditada de modo pleno por la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y estará obligada a una desclasificación de documentos regulada por la Agencia de Acceso a la Información Pública, como el resto de la administración. En su discurso de hoy, seguido desde el recinto por el ministro de Justicia Martín Soria y la interventora de la AFI, Cristina Caamaño, el Presidente aseguró que "hoy no hay espionaje político: no se intervienen teléfonos sin causa judicial". "En la Argentina de hoy cada uno piensa y dice lo que se le da la gana. El secreto no puede ser nunca más la excusa para que el Estado institucionalice un sistema de espionaje cuyo fin sea la persecución a opositores políticos o la extorsión", garantizó. Fernández, en el mismo sentido, destacó que la actual intervención de la AFI "develó y denunció" este "entramado" montado "durante la administración anterior", en referencia a la gestión de Macri, quien está procesado en la causa que investiga el espionaje ilegal a las familias de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan. "Existieron serias interferencias de los servicios de inteligencia en el funcionamiento de las instituciones de la República, afectando los derechos y garantías de los y las habitantes de nuestra nación. A la luz de lo que hoy sabemos, no habíamos llegado a tener real dimensión del enorme daño que esas intromisiones causaron", evaluó el Presidente. En ese marco, el mandatario apostó a que el proyecto que enviará al Congreso "permita consolidar el trabajo hecho en estos años en materia de inteligencia", ante la necesidad de "contar con organismos de inteligencia que permitan producir información estratégica de calidad que contribuya a tomar decisiones y a proteger (no a espiar) al conjunto de la población frente a los riesgos y desafíos de un mundo cada vez más dinámico". La idea del proyecto, según fuentes oficiales, es "institucionalizar" las reformas que viene implementando el Presidente para ir eliminando la función de auxiliar de justicia e ir volcando sus actividades a amenazas o riesgos externos, como el terrorismo internacional o su financiamiento. Desde la intervención de Caamaño, la AFI denunció en la Justicia irregularidades detectadas en la gestión anterior que incluyen espionaje ilegal, seguimientos y uso de fondos reservados, como en las acciones llevadas a cabo contra las familias de la tripulación del ARA San Juan o la participación de exfuncionarios bonaerenses y exdirectivos del organismo de inteligencia en el armado de causas judiciales contra gremialistas.