El arzobispo de Salta pidió tras el Vía Crucis que "no nos cansemos de sembrar el bien"

El arzobispo de Salta, Mario Cargnello, pidió este viernes que "no nos cansemos de sembrar el bien", al encabezar las actividades en la cima del cerro San Bernardo, de la capital salteña, por el Vía Crucis de los Jóvenes y la Familia, que se realiza cada Viernes Santo y que se retomó, tras estar dos años suspendido por la pandemia de coronavirus.

"En medio de las dificultades que tenemos como personas, como familia, como Patria, no nos cansemos de sembrar el bien", dijo Cargnello, quien destacó "el clima de alegría" por los "pasos hacia la normalidad" tras "dos años de restricciones por la pandemia". El prelado consideró que todavía perduran las "amenazas por la pandemia" aunque "por lo menos podemos estar juntos, sentirnos que somos un pueblo que camina junto al otro y eso nos invita a dar gracias a Dios" y agregó que "también nos envuelve el clima de la guerra, de la invasión de Ucrania, que genera mucho temor". En ese sentido, señaló: "Nos experimentamos tan frágiles y dependientes porque un botón que se apriete puede significar la destrucción de gran parte de la humanidad, y nadie puede decir que se salva de esta". Para la máxima autoridad de la Iglesia Católica salteña, "en ese clima, uno en el corazón tiene la experiencia de emociones y sentimientos contradictorios: amor, temor, odio, capacidad de perdón, esperanza, desesperación incluso". Muy cuestionado en las últimas horas por una denuncia en su contra, Cargnello habló este viernes, en la celebración desarrollada en la cima del cerro San Bernardo, en el marco del Vía Crucis de los Jóvenes y la Familia, cuyo lema fue "Fortalecidos por la cruz, no nos cansemos de hacer el bien". Esta actividad de la Semana Santa, que organiza la Pastoral de la Juventud, se volvió a realizar tras los dos años de pandemia, en los que fue suspendido. Cientos de personas realizaron el recorrido, que partió en las primeras horas de la mañana, desde la Cruz del Congreso Eucarístico, ubicada en el Paseo Güemes, de la capital salteña, y recorrió la ruta que lleva a la cima del cerro San Bernardo. "Los jóvenes son la presencia viva de la esperanza en la sociedad, y nos entusiasman también a los mayores. Por eso los acompañamos y ya es nuestra y de toda la familia esta celebración del Vía Crucis del Viernes Santo", dijo Cargnello. Luego, sostuvo que "no siempre el bien es aceptado" porque a veces "no lo entienden, lo rechazan, lo subestiman, lo ridiculizan, se lo menosprecia, se lo minimiza, se lo ningunea o lo atacan. Entonces uno tiende a bajar los brazos". "Hacer el bien es un camino que necesita de fortaleza. Tenemos que creer en el bien, que se transforma en vida, en resurrección", expresó el arzobispo de Salta y acotó: "en este tiempo de pandemia que esperemos que se acabe y en este tiempo de guerra que clamamos que termine, démosle al Señor la gracia de creer en la fuerza que tiene el bien". Cargnello consideró que "es bien también cuando uno siente la injusticia, se revela contra ella y busca la verdadera justicia", y precisó que "cuesta muchísimo pero no es un camino imposible". La cruz "nos dice que en algún momento puedo perdonar" y se convirtió en "fuente de vida", añadió.